Enero es un mes de nuevos comienzos. Tras el ritmo intenso de las vacaciones de Navidad, la vuelta a la rutina se convierte en una oportunidad perfecta para sembrar hábitos positivos desde la primera infancia. En la etapa infantil, los hábitos no solo organizan el día a día, sino que aportan seguridad, autonomía y bienestar emocional, pilares fundamentales del método