Enero: un mes para sembrar hábitos en la infancia

Enero es un mes de nuevos comienzos. Tras el ritmo intenso de las vacaciones de Navidad, la vuelta a la rutina se convierte en una oportunidad perfecta para sembrar hábitos positivos desde la primera infancia. En la etapa infantil, los hábitos no solo organizan el día a día, sino que aportan seguridad, autonomía y bienestar emocional, pilares fundamentales del método Montessori.

La importancia de los hábitos en los primeros años

Durante los primeros años de vida, los niños construyen las bases de su desarrollo físico, emocional y cognitivo. Los hábitos diarios —como el orden, la alimentación, el descanso o la higiene— ayudan a los niños a comprender el mundo que les rodea y a anticipar lo que va a suceder, lo que les genera calma y confianza.

Desde la pedagogía Montessori, los hábitos no se imponen, sino que se acompañan y se interiorizan de forma natural, respetando el ritmo individual de cada niño.

Enero: volver a la rutina con calma y respeto

Después de las vacaciones, es normal que los niños necesiten un tiempo de adaptación. Enero es un mes ideal para retomar rutinas de manera progresiva, sin prisas ni exigencias excesivas. En Montessori, entendemos la rutina como un marco flexible que ofrece estabilidad sin rigidez.

Algunos hábitos clave que se refuerzan en esta época son:

  • Horarios regulares de descanso
  • Momentos de orden y cuidado del entorno
  • Autonomía en pequeñas acciones cotidianas
  • Rutinas de entrada y salida tranquilas

Sembrar hábitos a través de la autonomía

Uno de los principios fundamentales del método Montessori es el “ayúdame a hacerlo por mí mismo”. Enero es un momento perfecto para fomentar la autonomía en los niños, permitiéndoles participar activamente en su día a día.

Acciones tan sencillas como guardar su abrigo, lavarse las manos solos o recoger un material después de usarlo son aprendizajes valiosos que fortalecen su autoestima y sentido de la responsabilidad.

El papel del ambiente preparado

Para que los hábitos se consoliden, el entorno juega un papel clave. Un ambiente preparado, adaptado a las necesidades del niño, facilita que las rutinas se desarrollen de forma natural. Mobiliario a su altura, materiales accesibles y espacios ordenados invitan al niño a actuar de forma independiente.

En invierno, además, el ambiente debe transmitir calidez, calma y equilibrio, ayudando a los niños a sentirse seguros y acogidos.

Familia y escuela: coherencia en los hábitos

La colaboración entre familia y escuela es esencial para que los hábitos se afiancen. Cuando los niños encuentran coherencia entre lo que viven en casa y en la escuela, se sienten más seguros y confiados. Enero es un buen momento para revisar rutinas familiares y alinearlas con las que se trabajan en el entorno educativo.


Crecer con hábitos en la Escuela Infantil Sambori

En la Escuela Infantil Sambori, entendemos enero como un mes para acompañar, observar y sembrar. A través del método Montessori, ayudamos a cada niño a construir hábitos sólidos desde el respeto, la autonomía y el amor por aprender. Nuestro objetivo no es solo organizar el día a día, sino formar personas seguras, autónomas y felices, capaces de desenvolverse en su entorno con confianza.

Porque los pequeños hábitos que se cultivan hoy son las grandes herramientas para el futuro . Contáctanos.

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