La educación Montessori no tiene por qué practicarse en la escuela. Muchas de sus ideas pueden trasladarse fácilmente al hogar incorporando pequeños cambios en el entorno y en la forma de acompañar a los niños.
No es necesario comprar muchos materiales ni transformar toda tu casa. En realidad, aplicar algunos principios Montessori consiste principalmente en observar al niño, adaptar su entorno y ofrecerle oportunidades para hacer las cosas por sí mismo.
Si tienes un bebé o un niño pequeño, queremos dejarte estas 10 ideas pueden ayudarte a fomentar su autonomía de forma sencilla y respetuosa.
¿Qué significa aplicar el método Montessori en casa?
Un ambiente de educación Montessori busca que el niño pueda participar activamente en su vida cotidiana.
Para ello, el entorno en el que habitan nuestros niños debe ser:
- Seguro.
- Ordenado.
- Accesible.
- Adaptado a la edad.
- Sencillo.
- Estimulante sin estar sobrecargado.
La idea no es que el niño haga todo solo, sino que encuentre oportunidades para participar en la vida familiar según sus capacidades.
1. Coloca algunas cosas a su altura
Una de las modificaciones más sencillas consiste en revisar qué objetos puede alcanzar el niño.
Una estantería baja puede permitirle escoger entre algunos libros o materiales.
En lugar de guardar todo fuera de su alcance, podemos reservar una pequeña zona pensada específicamente para él.
2. Facilita que pueda lavarse las manos
Un pequeño escalón seguro o un lavabo adaptado puede permitir que el niño participe progresivamente en su higiene.
Lavarse las manos deja de ser únicamente una obligación y se convierte también en una oportunidad para desarrollar autonomía. Y porque no un momento para jugar con el agua.
3. Permite que participe en las tareas cotidianas
Los niños suelen mostrar mucho interés por las actividades que realizan los adultos. Muchas veces las prisas hacen que no los integremos en la tareas cotidianas, tómate el tiempo necesario aunque te toque ir más lento.
Los niños pueden ayudar a:
- Guardar sus juguetes.
- Poner las servilletas en la mesa.
- Llevar su ropa al cesto.
- Regar una planta.
- Limpiar pequeñas cantidades de agua.
- Preparar alimentos sencillos con supervisión.
Estas actividades permiten aprender mientras participan en la vida familiar y les enseñan a ser un equipo compartiendo las tareas que hacen que todos vivan mejor y puedan disfrutar juntos

Los niños suelen mostrar mucho interés por las actividades que realizan los adultos en el entorno familiar.
4. Ofrece opciones limitadas
No es necesario presentar decenas de juguetes.
Una pequeña selección de materiales accesibles y organizados puede facilitar que el niño pueda elegir.
Demasiadas opciones pueden resultar abrumadoras, conllevar desorden y falta de interés o cuidado.
5. Crea una pequeña biblioteca
Coloca algunos libros a su alcance, preferiblemente con las portadas visibles.
De esta forma, el niño puede elegir qué quiere mirar o leer con el adulto.
La lectura compartida también crea un momento de conexión y conversación.
Recuerda que los niños copian lo que ven, si tu lees ellos leen
6. Adapta el momento de vestirse
Si el niño está preparado para empezar a participar en el vestido, puedes colocar algunas prendas sencillas a su alcance.
Al principio necesitará ayuda.
El objetivo no es que consiga vestirse perfectamente, sino permitirle participar progresivamente.
7. Crea rutinas sencillas
Los niños necesitan saber qué ocurre a continuación.
Las rutinas de levantarse, desayunar, vestirse, acudir a la escuela, jugar, comer y descansar proporcionan referencias que ayudan a estructurar el día.
La rutina no significa rigidez. Puede proporcionar seguridad mientras el niño aprende a anticipar determinadas actividades.
8. Deja tiempo para hacer las cosas
Este punto es fundamental.
Si el adulto siempre tiene prisa, termina haciendo las cosas por el niño.
Pero cuando dejamos unos minutos adicionales, el niño puede intentar ponerse los zapatos, guardar un juguete o beber de un vaso por sí mismo.
La autonomía necesita tiempo.
9. Observa antes de intervenir
Una de las ideas fundamentales del enfoque Montessori es aprender a observar.
Cuando el niño tiene una dificultad, podemos preguntarnos:
¿Realmente necesita ayuda o necesita un poco más de tiempo?
A veces nuestra intención de ayudar puede impedir que descubra cómo resolver una pequeña dificultad por sí mismo.
10. Adapta el entorno a su etapa
Lo que funciona para un bebé no será necesariamente adecuado para un niño de tres años.
El ambiente debe evolucionar con el niño.
A medida que adquiere nuevas habilidades, podemos ofrecerle nuevas responsabilidades y oportunidades.

Un niño que ayuda en casa y participa en las tareas cotidiana también está desarrollando autonomía.
Montessori en casa no significa comprar materiales Montessori
Este es uno de los errores más habituales. Las mamá queriendo hacer lo mejor para sus hijos compran demasiadas cosas.
Los materiales Montessori pueden ser herramientas muy interesantes, pero la filosofía no se limita a ellos.
Un niño que ayuda a poner la mesa, recoge sus juguetes, cuida una planta o participa en una tarea cotidiana también está desarrollando autonomía.
En Sambori utilizamos materiales y ambientes preparados, pero entendemos la educación Montessori como una forma más amplia de acompañar al niño. Nuestro proyecto combina Montessori con aprendizaje activo, inteligencias múltiples, estimulación sensorial y contacto con la naturaleza.
¿Qué puede hacer un niño según su edad?
Cada niño tiene un ritmo diferente, por lo que estas propuestas deben entenderse como orientativas.
De 1 a 2 años
Puede empezar a:
- Guardar algunos juguetes.
- Llevar objetos pequeños.
- Intentar lavarse las manos.
- Elegir entre dos opciones.
- Ayudar a recoger.
- Explorar libros.
De 2 a 3 años
Puede participar progresivamente en:
- Recoger su espacio.
- Guardar la ropa.
- Regar plantas.
- Llevar objetos a la mesa.
- Intentar ponerse algunas prendas.
- Ayudar en pequeñas tareas domésticas.
Lo importante no es que lo haga perfectamente, sino que tenga la oportunidad de intentarlo.
La autonomía se construye cada día
Educar en autonomía no significa dejar al niño solo.
Significa acompañarlo, ofrecerle seguridad y confiar progresivamente en sus capacidades.
En Escuela Infantil Sambori, en El Vedat de Torrent, trabajamos precisamente para que los niños puedan explorar, experimentar y adquirir nuevas habilidades dentro de un ambiente preparado y seguro. Nuestro aula Montessori está organizada en diferentes áreas y permite trabajar desde la vida práctica hasta el lenguaje, las matemáticas, el arte y las ciencias.
Porque muchas veces, para ayudar a un niño a crecer, no necesitamos hacer más cosas por él.
Necesitamos darle la oportunidad de hacerlas por sí mismo.
